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La fase del aura. Que es cuando el asesino comienza a perder contacto con la realidad

La fase de la búsqueda. Cuando el asesino determina buscar a la víctima.
La fase de la caza. En este momento ya seleccionó a la infortunada víctima y ya va por ella.
La fase de la captura. Cuando finalmente la víctima cae en la trampa.
La fase del asesinato. O fase totémica, que es cuando el asesino llega a la cúspide en sus emociones.
La fase de la depresión. Finalmente llega la depresión tras haber cometido el asesinato.
Norris explica que cuando aparece la depresión, ésta desencadena el comienzo del ciclo de nueva cuenta (razón por la cual este fenómeno criminal es conocido como asesinato serial, porque existe un patrón definido en serie). Bundy aceptó que nunca logró obtener lo que buscaba, siempre terminaba con un sentimiento de vacío y soledad. Y da una breve descripción de lo que ocurre: “el asesino no hace mas que llevar a cabo una fantasía de carácter ritual… pero una vez sacrificada la víctima, la identidad que ésta tenía dentro de la fantasía del asesino se pierde. La víctima ya no representa lo que el criminal pensaba en un principio. La imagen de la novia que le rechazó, la chirriante voz de la odiada madre o la aplastante lejanía del padre ausente: todo permanece en vívida forma en la mente del asesino, aún tras el asesinato. El crimen no borra o cambia el pasado, porque el asesino termina por odiar mas asimismo y el clímax de unos momentos atrás no logra compensar estos sentimientos.”

Esta evidente falla no revierte el doloroso pasado infantil, sino que refuerza las lesiones emocionales. La tortura y la muerte de la víctima no libera al psicópata de su estigma, sino que revive su tragedia personal.